¡Yo quiero engordar!
Aunque parezca mentira, hay mujeres que quieren ganar peso, ya sea por enfermedad,
o por simple aspiración estética. Para las primeras la intervención de los
médicos es imprescindible, pero para las segundas existen dietas de emergencia.
Lo adecuado en este caso no es comer grasas e hidratos sin control, ya que
es perjudicial para el organismo. Tampoco suele dar buen resultado, ya que
las extremadamente delgadas suelen serlo porque no asimilan correctamente
este tipo de alimentos. Aquí proponemos un modelo de plan de aumento de peso.
Desayuno: el día debe empezar con un completo aporte energético. Para
ello, tomarás un vaso de jugo de naranja, dos huevos con jamón y dos tostadas
integrales con mermelada. Para acompañar, un vaso de leche descremada o un
café con leche.
Comida: para el primer plato puedes tomar una sopa o crema de verduras.
El plato principal, un pescado o carne (al horno o a la plancha) con guarnición
de arroz o patata cocida y verduras. Para el postre, fruta, aunque puede alternarse
con flan o natillas.
Cena: un plato de pasta o pollo con guarnición como la de la comida.
Pan integral con mermelada y un vaso de leche.
El estrés es una de las causas de la delgadez, por lo que es recomendable
tomarse un tiempo para comer y para hacer la digestión siempre que sea posible.
La siesta no debe descuidarse como importante factor para ganar peso.
Querer ganar peso no debe ser un obstáculo para nuestra salud. El ejercicio
moderado y el consumo de dos litros diarios de agua es aconsejable también
para este caso.