¡Quiero perder peso!
Ha llegado el examen definitivo, la última reválida, la prueba del algodón:
quieres comprarte un bikini para el verano que ya, casi, está aquí. Si te
da escalofríos pedirle la talla que te corresponde a la dependienta, no te
preocupes. Aún estás a tiempo de recuperar la figura espléndida que te hizo
famosa en la playa el año pasado.